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«Un paso al frente». In memorian comandante José Carretero Moreno. Gloria Nazarenorum

Fotos Antonio Cabrerizo

Hoy día, cuando el mundo costalero vive una dulce etapa, resulta impensable que, hace años, el problema –este sí que, grave– era precisa y básicamente poder sacar los pasos a la calle. Poder tener el suficiente número de hombres que conformaran el pulmón de fuerza (no ya sólo de fe) que pudieran sacar a la calle a los cristos y a las vírgenes.

Se iniciaba la década de los setenta cuando en Motril, la devoción por la Semana Santa no llenaba los pasos de hombres y en su lugar y ante la necesidad, aparecieron, de manera general, las parihuelas con ruedas.

Pero en ello hubo una excepción: el Nazareno.

El Señor de Motril nunca tuvo que llegar a ser portado sobre ruedas, dado que en aquellos momentos, hubo una persona, el entonces joven teniente Carretero que, según nos narró en más de una ocasión, tanto él mismo como otros de sus coetáneos y maestros de muchos de nosotros, que, consciente de su posición y de la implicación que supuso social y económicamente en el desarrollo de Motril el recién llegado Escuadrón de Alerta y Control Número 9 del ejército del Aire español (posteriormente el 16 de diciembre 1976 renombrado como Escuadrón de Vigilancia Aérea Nº 9 – EVA 9) mandó formar en el patio de armas a toda la tropa que por aquél entonces realizaban el Servicio Militar y tras exponer la situación delicada por la que el Señor de Motril se veía conminado a no salir a la calle, o tener que salir a ruedas, declamó a voz en grito aquella indicación por la que, aquellos de los presentes que quisieran ser portadores del Nazareno, Señor de Motril «¡Den un paso al frente!».

El resultado, aparte de abrumador, podríamos imaginarlo hoy día al más puro estilo hollywoodiense, con banda sonora incluida y a buen seguro nos pondría los pelos de punta.

Todos, al unísono, dieron un paso al frente, como confirma el entonces soldado Cabrerizo, hoy teniente retirado.

El teniente Carretero marcó el resurgir de la historia costalera del Nazareno dado que gran parte de aquellos jóvenes soldados de reemplazo fue posteriormente el germen de la mítica y desaparecida Escuela de Costaleros de Motril creada ya en los inicios de la década de los ochenta.

A raíz de aquello, surgió la estrecha relación de hermandad entre la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno y el Ejército del Aire, el EVA 9, algo se quedaría rubricado de manera testimonial el 13 de enero de 1971. Precisamente el Día de los Terremotos.

Posteriormente, ya con la Escuela de Costaleros conformada y, poco a poco, haciéndose las cofradías con sus propias cuadrillas de hermanos costaleros, el Ejército del Aire mantuvo su papel sirviendo de escolta al Señor de Motril.

Hoy, la profesionalización del ejército hace cada vez más difícil ver este tipo de gestos, pero sin duda, este hito marcó un antes y un después en la historia del mundo del arte de llevar los pasos de Semana Santa en nuestra ciudad.

Hoy ha fallecido aquel joven teniente, posteriormente comandante cuando pasó al retiro, y con su pérdida se va un personaje clave de la Semana Santa motrileña, a buen seguro, desconocido por muchos y sobre todo por las generaciones actuales, pero sin duda, junto a otros tantos, uno de los padres de lo que hoy ha llegado a nosotros como la Semana Santa motrileña.

Descanse en paz el comandante Carretero con todos los honores propios de su condición militar y cofrade. De soldado y de hermano.

Gerardo Martín Rodríguez

Presidente del Aula de Pensamiento Francisco Javier de Burgos