Los veterinarios se plantan: batas verdes en pie de guerra por sus derechos y regulación
Protesta de veterinarios frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en Madrid. Efeagro/J.J Ríos
EFEAGRO.- La profesión veterinaria, poco dada a protestar, ha cambiado el «chip» y se embarca en un calendario de protestas porque aseguran tener un rosario de quejas y problemas que les ha llevado este miércoles a iniciar su propia revolución de batas verdes.
Muchas batas, verdes y alguna blanca, se han dejado ver a las puertas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación gracias a la asistencia de centenares de veterinarios y auxiliares de Veterinaria así como otros colectivos asociados que piden lo que sería un «ómnibus» normativo para darle una vuelta a la regulación que actualmente les asiste.
De hecho, el cambio que piden es de tal envergadura que su fin último es quedar bajo el paraguas del Ministerio de Sanidad al que creen que deberían pertenecer por considerarse un servicio sanitario más y en coherencia con el enfoque «One Heatlh» (Una Salud), según han indicado.
El origen de la protesta
La entrada en vigor, desde inicios de año, de la obligación de registrar oficialmente a través de la herramienta PresVet todo antibiótico que prescriban a cada mascota ha sido el punto de no retorno para que este colectivo saque toda su artillería reivindicativa.
Una agenda que va desde derogar el actual decreto de prescripción y dispensación de medicamentos (666/2023), a cambiar el Real Decreto 1/2015 de Ley de Garantías y Uso Racional de Medicamentos para que ellos puedan dispensar la medicación completa a un tratamiento sin necesidad de ir a la farmacia o incluso reducir el IVA del 21 %.
«Esta pastilla no nos la tragamos», «Basta ya», «Mi criterio clínico va primero», «Burros sí, burrocracia no», «Si no puedo prescribir, tu mascota va a morir» han sido algunos de los lemas exhibidos en multitud de cartas mientras silbaban y coreaban consignas como «Este Ministerio no tiene criterio».
Varias mascotas se han unido a la concentración que ha sorprendido a los viandantes y turistas que a esas horas paseaban por este punto céntrico de la capital.
En primera persona
Hasta allí ha acudido la veterinaria Ana Isabel Benetó quien, en declaraciones a Efeagro, ha asegurado que ahora se siente «atenazada» a la hora de diagnosticar y prescribir medicamentos, especialmente antibióticos, por si cae en algún incumplimiento normativo y le aplican una «sanción excesiva».
Se queja de que la normativa actual puede hacer que se lleve «horas» en buscar qué antibiótico exacto y en qué dosis debe prescribir ante una infección en una mascota.
Antes era más fácil porque dispensaban ellos el medicamento y por principio activo, algo que hacen en el resto de Europa, ha indicado.
Elena Ramírez es auxiliar veterinaria ha señalado que el decreto sobre medicamentos veterinarios es «un retraso» para el veterinario y para la salud animal.
Muestra su enfado por el hecho de que los veterinarios ya no puedan dispensar medicamentos para un tratamiento completo: «No entendemos cómo teniendo fármacos no los pueden dispensar y, a cambio, el propietario de la mascota tenga que recorrer cuatro o cinco farmacias para conseguirlo».