
Después de meses de silencio ferroviario en una de las conexiones más esperadas del sur peninsular, los trenes AVE directos entre Granada, Málaga, Zaragoza y Barcelona vuelven poco a poco a ocupar las vías. La imagen del andén recupera así una rutina que el temporal de febrero había detenido abruptamente, dejando interrumpida la línea de alta velocidad malagueña y alterando miles de desplazamientos entre Andalucía y el noreste del país.
El regreso será escalonado, casi como quien vuelve a encender una ciudad tramo a tramo. Desde este 30 de abril, Granada recupera sus dos servicios diarios directos —uno por sentido— con Zaragoza y Barcelona, sin necesidad de detenerse en Madrid para cambiar de tren. Málaga hará lo propio a partir del 4 de mayo, fecha en la que volverá a contar con una conexión AVE directa diaria hacia Aragón y Cataluña.
La recuperación no llega sola. También se reforzarán las conexiones entre Sevilla, Zaragoza y Barcelona, que desde marzo ya habían comenzado a circular de nuevo y que ahora incorporarán una segunda frecuencia diaria por sentido.
Renfe ha puesto ya a la venta los billetes para esta nueva etapa, aunque con horarios modificados respecto a los anteriores a la interrupción. La compañía está contactando con los viajeros afectados y mantiene la posibilidad de cambiar o cancelar los trayectos sin coste adicional para quienes necesiten adaptar sus planes.
Con ello, Andalucía vuelve a reencontrarse por alta velocidad con el noreste peninsular, recuperando una conexión estratégica para el turismo, los negocios y los viajes cotidianos que durante semanas quedaron suspendidos entre la lluvia y la incertidumbre.