El 93,3 % de los universitarios andaluces contempla emigrar: España no cumple con sus expectativas laborales
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Solo el 13,3 % de los estudiantes andaluces cree que estará preparado para el mercado laboral al finalizar sus estudios universitarios
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Europa se impone como destino prioritario para obtener mejores oportunidades laborales
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El sueldo es lo más valorado, por encima del ambiente laboral, políticas de diversidad o expectativas de crecimiento
El paro juvenil en Andalucía alcanza el 36,2 % (muy por encima de la media nacional del 24,9%, situándola entre las autonomías con mayor desempleo juvenil), según datos extraídos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) del INE. Además, la edad media para conseguir el primer empleo en España se eleva hasta los 26,5 años, la más alta desde la Gran Recesión, según la Tesorería General de la Seguridad Social. En este contexto, se presenta el “Informe Ruta 44: visión sobre el futuro laboral de los ‘Zetas’ universitarios”, un estudio realizado por The Onion Inside y promovido por BTOB y la Universidad Complutense de Madrid junto a sus partners Com2Be PR, The Cross y Marketing Directo. El informe quiere servir como base de lanzamiento de Ruta 44, el programa universitario que quiere cerrar la brecha entre formación y mercado laboral mediante herramientas y recursos prácticos adaptados a las necesidades reales de los jóvenes universitarios.
El estudio aporta una nueva visión sobre las expectativas de los jóvenes universitarios de Andalucía sobre su futuro laboral, así como las inquietudes y desafíos que enfrentan al finalizar sus estudios. Además, pone de manifiesto las nuevas exigencias formativas y profesionales de esta generación: mientras que el 62,2 % considera que el título es imprescindible para obtener un empleo —creencia que se debilita a nivel nacional a medida que avanzan en sus estudios, pasando del 67,9 % en 1º curso al 54,2 % en 4º curso—, el 63,4 % lamenta que no saldrán preparados tras graduarse: solo el 13,3 % se muestra optimista en este aspecto (casi la mitad que a nivel España).
“Los datos reflejan la preocupación creciente de los estudiantes ante un mercado laboral que les exige experiencia sin ofrecerles oportunidades claras de conseguirla. Es esencial fortalecer los vínculos entre las instituciones educativas y las empresas para mejorar la empleabilidad de nuestros jóvenes. Hay que reforzar los programas formativos en prácticas y reducir ese 12,5 % de alumnos de 4º curso en toda España que no saben cómo ejecutar las tareas en sus prácticas en empresas”, declara Patricia Núñez, directora del departamento de Ciencias de la Comunicación Aplicada de la UCM.
Falta de formación práctica y acceso tardío a la experiencia laboral
Más de la mitad de los estudiantes andaluces (54,4 %) aún no ha accedido ni siquiera a un contrato de prácticas, lo que pone de manifiesto la necesidad de aplicar de manera real y efectiva los conocimientos adquiridos en la universidad, tal y como explica Guillermo Lázaro, director general de BTOB: “Ruta 44 nace como una respuesta a la dicotomía entre la formación y el mercado laboral. No se trata de adquirir solamente conocimientos, sino de saber aplicarlos en un entorno profesional real. Nuestro objetivo es conectar a los estudiantes de nuestro sector de comunicación, marketing y publicidad con las empresas, proporcionarles herramientas y ayudarles a desarrollar las competencias que realmente demanda el mercado laboral”.
Sus preferencias: pymes, sueldos, posibilidad de crecimiento y horario
El informe refleja un cambio de tendencia generacional: a la hora de definir su futuro profesional y preguntados por sus prioridades, los ‘Zetas’ andaluces ya no buscan ‘big companies’ o multinacionales, sino que la mayoría elige las pymes como tipo de empresa perfecta para trabajar, concretamente las medianas de estilo familiar (28,9 %), seguidas de las pequeñas donde puedan obtener un crecimiento personal (15,6 %). Este fenómeno, a nivel nacional, se da más entre las mujeres (59,8 %) que en los hombres (43 %). En cambio, solo el 18,9 % de los jóvenes de Andalucía se plantea emprender.
Preguntados por aquello que más valorarán en su próximo futuro laboral, las preferencias del alumnado andaluz son claras: el sueldo (71,1 %), seguido de la posibilidad de crecimiento (58,9 %) y del horario y un buen ambiente laboral (54,4 % ambos). Además, existe un 28,9 % que no aceptará trabajos que no ofrezcan flexibilidad y el 22,2 % valora las políticas de diversidad e inclusión en las corporaciones.
“Este estudio nos enseña cómo las demandas de los ‘zetas’ están cambiando frente a las anteriores generaciones. Lo que más valoran, ante todo, es el salario, teniendo en cuenta todo lo que han heredado; ya no buscan solamente estabilidad laboral como antes, sino crecimiento personal y sentir que forman parte de una comunidad, optando por empresas pequeñas o medianas donde su voz tenga presencia y asuman responsabilidades”, añade Olga Diez, CEO de The Onion Inside.
El 93,3 % emigraría para un futuro mejor, en España no se apuesta por el talento joven
El conjunto de todos estos datos revelan el hastío de la juventud andaluza ante su inminente entrada al mercado laboral. Tanto es así que el 76,7 % cree que en España no se apuesta por el talento joven y la gran mayoría ve como salida la emigración: más de nueve de cada diez jóvenes andaluces (93,3 %, 11 puntos más que la media nacional) contempla irse de España para conseguir trabajo, siendo Europa el destino más elegido (76,6 %), seguido de Norteamérica, con solo un 14,4 %.
El informe revela la necesidad de un cambio en el modelo educativo que se adapte a las demandas actuales del mercado y prepare a los estudiantes de manera efectiva para su futuro. Iniciativas como el programa formativo Ruta 44, enmarcado dentro de la ‘Cátedra Extraordinaria de Emprendimiento e Innovación’ de BTOB con el grado de Publicidad y Relaciones Públicas de la UCM, se imponen como una solución para ofrecer herramientas y experiencias que mejoren la empleabilidad de la generación zeta.
“Impulsamos esta cátedra con una convicción clara: crear un espacio de aprendizaje práctico y crítico donde los estudiantes puedan prepararse para los retos reales de su futuro profesional. Supone un compromiso real para transformar la relación entre estos estudiantes y las empresas, actualizando y asegurando los conocimientos prácticos para que estén al mismo nivel de los teóricos”, concluye Lázaro.